Emprender, significa, iniciar, comenzar, gestionar, maniobrar, poseer esa actitud dinámica y progresiva, evolutiva; en la cual la idea que vamos a desarrollar mediante un plan de acción inmediato se encuentre constituida por las cualidades mínimas requeridas para dar comienzo al proyecto o emprendimiento, estos elementos son aquellos que de manera positiva incidirán en el logro de las metas propuestas, a través del diseño de objetivos, siendo estos acompañados por características determinantes que impulsen tanto al emprendedor como al emprendimiento en sí.

Un emprendedor exitoso debe poseer las siguientes características:

Capacidad de liderazgo: A fin de sostener y solventar situaciones , debe esforzarse por ser reconocido ante sus socios, con meticulosidad y firmeza, en pro de garantizar el éxito en el emprendimiento, siendo un motivador por excelencia, para ser orientador de la masa que cree en él, y como tal, en el proyecto y  la capacidad de quien lo dirige.

Visión: Como emprendedor que busca ser exitoso a la inmediatez, debe saber qué va a ofrecer, a que publico va dirigido su producto, aunado al hecho de que la visión va a garantizar que sea un éxito, ya que indica el estudio previo de las necesidades inmediatas del entorno.

Asertividad: Todo emprendedor debe ser influyente en las ideas propuestas, anticipando los resultados, así se encamina al éxito, mostrando confianza ante aquellos a quien lidera, esto influye de manera positiva en los procesos organizativos ya que brinda un clima de estabilidad y motivación.

Espíritu emprendedor

Creatividad: Destacar en las ideas, en las propuestas, hacer de cada proceso una innovación, pudiera aplicar el análisis DOFA (debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas) a fin de determinar la eficacia de las ideas antes de ser llevadas a cabo, otorgando con esto confianza y garantía de estabilidad en el desarrollo de los objetivos.

Resolutivo:  aunado a situaciones problemáticas que pudieran presentarse, debe saber sobrellevar los altibajos, buscando soluciones inmediatas a esas barreras que estarán presentes en el marco del emprendimiento en sí, y dichas decisiones deben enmarcarse dentro de la misión, siendo lo mas eficaces posibles.

Iniciativa propia: el emprendedor por excelencia debe llevar la batuta de las metas trazadas, debe saber valorar y distinguir diversas situaciones, saber aprovechar las oportunidades, y mantenerse en el puesto de emprendedor eficaz.

Estratégico: la estrategia consiste en saber aprovechar las ventajas administrativas, del entorno, los medios a utilizar y enfocarse de manera puntual en todo tipo de asociación o alianzas que contribuyan a lograr su objetivo primario. Ese camino debe ser trazado con disciplina y determinación.

Constancia: Representa un elemento motivador, la constancia implica el mantenimiento y  mejoramiento del emprendimiento, sin decaer en el camino, consiste en mantenerse a flote a pesar de las adversidades que se presenten. Dentro del mediano plazo, cuando comienzan a notarse las ventajas financieras del negocio o emprendimiento, resaltara esta premisa de ser constante, como ejemplo de que los objetivos pueden llevarse a cabo y alcanzarse.

Determinación: Sin ambivalencias, resulta puntual este elemento, ya que la determinación para establecer objetivos, trazarse metas, transitar el camino  empresarial siendo el protector y representante del mismo, conlleva una serie de tareas que implican un alto grado de responsabilidad, de compromiso con el grupo que se encuentra impulsando la iniciativa, ademas de servir de ejemplo para los futuros sucesores, al momento de expandir, establecer franquicias, o simplemente mantenerse en el tiempo.

Es necesario que todo emprendedor cuente con las herramientas, habilidades y destrezas necesarias para comenzar su proyecto, ya que de estos principios dependerá su solvencia y estabilidad económica, por lo tanto debe centrarse en los objetivos primarios, aplicando las características que se adecúen a la eficacia y eficiencia dentro de los procesos determinantes, a fin de lograr cada mínimo objetivo que implique la sustentabilidad personal, enmarcado en el negocio o sociedad que lleva como bandera económica bajo sus hombros.